Una sufragista contra la Venus del espejo

Escrito por  Antonio Espinoza 12 Mar 2014

Sucedió el 10 de marzo de 1914. La sufragista inglesa Mary Richardson ingresó a la National Gallery de Londres, se colocó frente a La Venus del espejo (1647-1651), el célebre cuadro de Velázquez, se percató de que nadie la viera, sacó de su bolsa una hacha pequeña de carnicero con la que asestó un fuerte golpe que destruyó el vidrio protector de la obra, para luego rasgar violentamente la pintura en siete ocasiones, causando daño sobre todo a la zona de la espalda y los hombros de la imagen femenina. Richardson fue detenida, enjuiciada y condenada a seis meses de prisión. Su acción violenta, según dijo, fue provocada por la detención, un día antes, de su amiga y correligionaria Emmeline Pankhurst. A cien años del atentado de Richardson contra una de las obras consagradas del arte universal, considero necesario reflexionar sobre el asunto.

Mary “Slasher” Richardson

De origen canadiense, Mary Raleigh Richardson (1889-1961) fue una de las militantes sufragistas más aguerridas de su tiempo. Perteneció a la Women´s Social and Political Union (WSPU). Al igual que Pankhurst, fue arrestada en numerosas ocasiones por exigir la igualdad entre hombres y mujeres. Las acciones de Mary Richardson deben verse en el contexto de la militancia sufragista de la época, pues las mujeres pertenecientes a la WSPU estaban decididas a luchar con todo por su causa. Durante los meses previos al estallido de la Primera Guerra Mundial (1914-1918) fueron numerosos los actos de sabotaje en los que participaron las integrantes de la organización: destrucción de casas, depósitos de agua, estaciones ferroviarias, muelles, etc. En todas estas acciones, Mary Richardson estuvo presente. Ciento cuarenta y un actos violentos se contabilizaron en la prensa inglesa durante los primeros siete meses de 1914.

            Mary Richardson, quien recibió el apodo de “Slasher Mary”, escribió una declaración breve para la WSPU en la que justificó su acto violento contra el cuadro de Velázquez. El texto fue publicado en The Times: "Yo he intentado destruir el cuadro de la mujer más bonita en la historia mitológica como una protesta contra el Gobierno por destruir a la Sra. Pankhurst, quien es el personaje más bonito de la historia moderna. La justicia es un elemento de belleza tanto como el color y el trazo sobre una tela. La Sra. Pankhurst busca procurar la justicia para la feminidad y por eso está siendo lentamente asesinada por un Gobierno de políticos Iscariotes” (Dario Gamboni, The Destruction of Art: Iconoclasm and Vandalism since the French Revolution, London, Reaktion Books, 2007, p. 94). Mary se unió al Partido Laborista en 1919, siendo candidata al parlamento en cuatro ocasiones, pero nunca fue elegida. En 1934 se incorporó a la Unión Británica de Fascistas de Oswald Mosley y se convirtió en la secretaria de organización de la Sección de la Mujer. Renegó del fascismo en 1935 y dejó la política. Publicó su autobiografía: Laugh a Defiance, en 1953. Murió en su apartamento de la calle James Road, en Hastings, el 7 de noviembre de 1961.

La Venus del espejo

No se sabe con certeza cuándo pintó Diego Velázquez La Venus del espejo: la página de la National Gallery data la pintura entre 1647 y 1651. El cuadro representa a la diosa romana del amor, la belleza y la fertilidad, reclinada plácidamente en su cama, dando la espalda al espectador. El otro personaje en el cuadro es Cupido (hijo de Venus y Marte), quien sostiene un espejo en el que se refleja el rostro de la diosa. El espectador puede ver en el espejo la cara de Venus, pero difuminada por el efecto de la distancia, lo que deriva en un vago reflejo de sus características faciales. He aquí lo más interesante del cuadro: Venus es la diosa de la belleza, pero ésta no se distingue bien. La imagen borrosa del rostro ha llevado a pensar a algunos historiadores y críticos que realmente se trata de una mujer poco agraciada, por lo que han considerado que la pintura refiere la capacidad engañosa de la belleza.

            Numerosas obras se han citado como fuentes de inspiración de Velázquez. Se mencionan en particular las pinturas de desnudos y de Venus realizadas por algunos maestros anteriores. Entre los precedentes principales se encuentran la Venus dormida (1510) de Giorgione, la Venus de Urbino (1538) de Tiziano, la Venus con un espejo (1555) también de Tiziano y la Venus del espejo (1614-1615) de Rubens. La versión de Velázquez, sin embargo, fue un concepto visual nuevo, que si bien tuvo precursores, no tuvo un modelo directo. Dos siglos después de Velázquez, otro gran maestro, Edouard Manet, sí tuvo un modelo directo: la Venus de Urbino, pero creó también un concepto nuevo y provocador, pues su célebre Olimpia (1863) era nada menos que una puta que desafiaba con su mirada al espectador.

             Luego de que Mary Richardson violentara el cuadro de Velázquez, éste fue sometido a un proceso de restauración. Se encargó del trabajo el restaurador jefe de la National Gallery, Helmut Ruhemann, quien felizmente reparó los daños causados a una de las grandes obras del arte universal. Y concluyo diciendo que con motivo del centenario del atentado contra La Venus del espejo, próximamente organizaré una exposición en la que participarán doce artistas visuales (mujeres todas), de distintas generaciones, quienes realizarán obras ex profeso sobre el tema. La muestra se va a inaugurar el 2 de septiembre en el Museo de la Mujer, ubicado en República de Bolivia 17, Centro Histórico. 

 

12 de marzo de 2014




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